sábado, 11 de enero de 2014

MAREVA VERSUS MUNDO (Textos y Pinturas de Mareva Mayo)





De la civilización solo quiero el reflejo de una ciudad en movimiento y un bar y el anarquismo y el avance que adquirió la palabra sed con la refriega de los sueños contra los hospitales, en su piel, de la civilización, solo quiero la puerta de emergencia, para cuando estén en llamas las oficinas y las biblias y las cabinas de teléfono y todos los puestos de trabajo, en sus ojos, como un volcán, de la civilización solo quiero los ritos funerarios, para sacarme el país y las enciclopedias y hacerme incineradora, en sus llamas. De la civilización solo quiero el vino, como una sábana cuando todas las palabras sean salvajes, en su cuerpo.





Me desvinculo a verguenza escupida, a lengua-lija, a dientes-aguja de coser, a remordimiento-infusión de datura. De tu aprobación. De tu respeto. De tu condición de semejante. Te hablo cabezas de mosca. Tu léxico, es mi lascivia. Tu idea de casa, es mi rito funerario. Tu empatía, el argumento de mi suicidio. Tú. Ciudadano. Tú. Perro de la solemnidad. Tú. Collar burgués. Tú. Cordura. Tú oprobio por la paz del bienestar de sanguijuelas. Tú. Rosario de la jornada laboral. Servidumbre en mi asco. Contra tí, empieza mi vida.





Me quieres educada, bien vestida, a gramática correcta.
Me quieres, niebla, corrupción, enfermo civismo.
Me quieres pacífica, normal, desapercibida, voto de silencio, sociedad, subir la cabeza y bajar las ganas. Me quieres digna, de ésa justicia de perros de humo. Me quieres honrada, entre esas cadenas de peste. Me quieres con carrera entre esos burdeles de codicia. Me quieres en altura, en esa pirámide de la infamia. Me quieres, rata entre las ratas. Servidora de las prisiones de perfume, codigo de barras y asco.
Yo me quiero bicho. Yo me quiero recialicado del convexo de la lava.






El estigma social hay que llevarlo como una granada.
El manicomio canta por los zoológicos de los burgueses y no de los animales exóticos.
El estigma, es un honor. Que no hablen de integración sino de desintegración.
La marginación es el punto de partida para hacerse persona.
No me quieran vender pastillas para andar por la línea recta de su código de barras.
Prefiero la vertical y la acuarela de escupitajos sobre el sistema.
Prefiero que me digan loca a que me digan ciudadana.
Que me tomen por un virus a por una semejante.





Tengo prejuicios sobre todos aquellos que no se hayan vuelto locos
prejuicios insalvables del fondo del poema, al raspar de la garganta
en el sueño de los mamut
soy una racista intolerable con los cuerdos
son motivo para mí del estigma, del señalar con la punta de la llama
e irme muy lejos a comer ortigas dibujadas en un porro de imposibles
ajenos a ésta democracia, desde las urnas, hasta las universidades. 




(TEXTOS EXTRAIDOS DEL BLOG HOGUERA DE IDEAS, DE MAREVA MAYO)

7 comentarios:

  1. Hay miradas, como la tuya, LEONARDO, cuya generosidad las hace tan creativas y transmisoras de fuerza poética y combativa, como aquello que observan y nos transmiten. Y ahí reside una inocencia, la única que me importa y conozco, la única que tengo por espontánea y auténtica, la única "temrock". Mirada que tú posees como la posee una calle liberada o un espacio libre de sospechas.
    Esta cosa rara que piensa, pero que, sobre todo, siente en mí, siempre estará en hermosa y agradecida deuda contigo, una deuda de solidarios y afortunados reencuentros. A la espera de que un día sepa yo siquiera aproximarme a expresarte lo que leyéndote siento, aquí te dejo estas modestas e insuficientes palabras de las que, espero, pueda llegarte un abrazo tan fuerte como sincero.
    "Me arrebatas", diría Mareva... Pues eso!

    ResponderEliminar
  2. Loam, me llega tu abrazo que recibo con orgullo.
    Recibo con pasión, siempre, tu nobleza y compromiso, tu inteligencia exquisita, tu sensibilidad complicada y sublime.

    Te mando otro abrazo fuertísimo.

    ResponderEliminar
  3. Respuestas
    1. ¡Bienvenida miss desastres!

      También tú eres bicha negra. Poeta de visceral linaje.
      Y sí, tremenda Mareva. Es la puta jefa, y punto.

      Eliminar
    2. Yo no veo nada terrible en su belleza, solamente creo terrible lo que otros piensan bello.

      "La puta jefa". Has comparado a Mareva con una Diosa de la prostitución, para mí es una Diosa de la castidad (claro que yo tengo un punto de vista demasiado retorcido).

      Pero, sí, en esencia comparto vuestra apreciación sin discusión.

      Eliminar
  4. Yo creo que Mareva es mucho más que una expresión rebelde. Creo que ella es una visión de la realidad que por intensa y poética, resulta sobrecogedora. Quizás es anárquica en sus textos como una posición de esa misma visión desoladora con que retrata el mundo a través de imágenes a las que es imposible sustraerse.

    La potencia de creatividad que habita en Mareva va más allá de cualquier postulado de orden teórico. Es la palabra que se crea a sí misma.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estoy totalmente de acuerdo contigo.
      Elejí éstos textos porque se ajustan a la pulsión de éste blog.
      Además creo que Mareva no es poeta porque escriba. Es su postura vital y su "estar en el mundo" en permanente y deliberado conflicto con un entorno mediocre, sórdido, mecánico y avasallador, lo que la hace serlo. Su lúcida disidencia es Poesía, es La Poesía. Su voluntad innegociable de arrancarse los códigos de barras de cuajo es Poesía, es La Poesía.

      Poesía siempre contra el Mundo, y su prosa de mierda.

      Eliminar